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26 abril 2011

Lúdico


Ahora lo sé, mi afán por la fotografía además de la ilusoria sensación de poseer cachitos de tiempo es transmitir emociones: sentir y hacer sentir.

Hace ya varios años poseía una cámara de 35 mm, normalita, sin opciones, sin embargo me regaló buenas fotos, después adquirí una cámara digital compacta, la inmediatez y la no-limitación me permitieron empezar a experimentar y obtener uno que otro buen resultado... pero quería más. Así fue como adquirí mi Nikon Point & Shoot... sí, le zacatée a una reflex hecha y derecha. He aprendido con mi Nikon, ya estoy más familiarizada con velocidades y aperturas aunque no puedo hacer enfoques manuales ni probar con diferentes lentes pero eso, a veces, es hasta una ventaja :P

Y bueno uno pensaría que mi próxima compra ahora sí sería una reflex... sí, lo tengo presente, pero no, no fue eso lo que compré. Sucede que me tomo las cosas demasiado en serio y al mismo tiempo demasiado a la ligera, o sea, me gusta tomar buenas fotos y busco mejorar... pero en el momento que me estanco pierdo el entusiasmo fácilmente; así que fui y me compré una Holga. Limitada de enfoque, de apertura, de velocidad... completamente de plástico, una cámara "de juguete". A mí me parecen cámaras sin pretensiones, restringidas es aspectos "técnicos" pero que te dan gran libertad en la construcción de la foto: que si el filtro casero, que si la plantilla, que si la doble exposición, que si la panorámica; con las Holgas hay que dejar un poco al azar... y ser pacientes, uno no siempre obtiene el resultado que quiere, pero eso también esta bien, así pensaré dos veces antes de hacer un click.

Ahora sí: juguemos

31 agosto 2008

Miedo

Sí, miedo, hace un año llegué al DF, pero sólo desde hace unos meses para acá he tenido esta ansiedad. No me ha pasado nada de cuidado, y es precisamente eso, el miedo de que me pase... como algo inevitable, como algo que a todos les toca, tarde o temprano. Por lo menos a todos los que vivimos en esta hermosa capital. Justo ayer todos aquellos cansados de vivir en el miedo salieron (salimos) a manifestarnos en contra de la impunidad y la violencia. No quiero ser pesimista (rara vez lo soy) es sólo que no me queda claro qué y quien va a hacer algo. ¿Tenemos que hacerlo nosotros? ¿Cómo? ¿Mediante que vías?

Mucha gente sí, pero también mucho Lacoste y cabellos oxigenados. Muchos lentes Dolce & Gabbana y zapatillas altas.  Mucha gente "bien" pues. Los rostros ajados, la tez morena; los menos. Más bien aprovechando la oportunidad de venta, de globos, de merengues y huaraches, de la camiseta de la marcha, la veladora que más tarde acabaría en la basura o si uno quería ser más práctico del foco portátil. ¿Vivirán también mis rostros de bronce con miedo? 

Entre ellos, los que como yo somos de la media media. ¿Debería yo tener miedo? No tengo cosas de valor material y mi familia menos. Pero eso ellos no lo saben. O sea que soy posible blanco igual que todos. Lo que es intolerable es vivir así. Y me pregunto de nuevo ¿Qué hacer?