Sol generoso que te das,
te cuelas,
a través de mis ventanas,
tus rayos tibios me envuelven, me acarician
venciendo nubes negras,
recorren su camino de a poco
hasta iluminar mi estancia,
mi hogar.
Derrotando inclusive a las persianas
derrotandome a mí, que me dejo llevar
y salgo de casa a tu encuentro
para sentir tu abrazo
para sentir el cosquilleo
en mis manos,
en mis pies,
en toda la piel,
recibir tu calor y regresar oliendo a tí
a Sol, sonrosada, plena y feliz.





y ya, con eso tengo, jubilosamente mis padres entendieron que tanta rubia oxigenada y operada podría tener consecuencias para mi autoestima y en una excursión encontraron una maravilla: una Barbie Latina, tal cual, morenita, chatita y con su traje típico, nunca he visto otra igual, adivinen cuál es mi favorita. Finalmente creo que estas muñecas cumplieron con su cometido, preparar, jugando, a una niña para la "vida real". 









